DeNtrO del COctel
Revista En Línea No.5
Dama Blanca
Bertha de la Maza*
Lo que la Biblia realmente dice
«La Iglesia católica mantiene que ser homosexual, como un estado fuera de la elección humana, no es en sí ni malo ni pecaminoso. Pero, así como es objetivamente malo que los heterosexuales solteros participen en sexo, de la misma manera los actos homosexuales se consideran malos» Helminiak La ética católica respecto a la sexualidad se basa en el principio de procreación, considerando que todo acto genital debe incluir la posibilidad de la concepción. Por lo anterior, la iglesia prohíbe actos homogenitales, la contracepción, la masturbación, el sexo prematrimonial y extramatrimonial, etc. Dicha ética católica se presenta como una ley natural, el orden que el Creador ha infundido en el universo y se inspira en la Biblia para basar su credo. |
Sin embargo, sabemos que la Biblia, desde siempre, ha sido utilizada por la jerarquía de la iglesia católica para justificar la esclavitud, la inquisición, la xenofobia, el racismo, la discriminación de la mujer y la persecución de los hombres y mujeres con una identidad, orientación o preferencia sexual diferente a la heterosexual.
La iglesia católica siempre nos ha dicho que, desde el libro del Génesis hasta el final del Testamento Cristiano, existe una oposición constante con relación a los actos homosexuales. Sin embargo, los estudios bíblicos contemporáneos han cuestionado dichas declaraciones, situando los hechos en el contexto de sus propios ambientes históricos y culturales.
Así, por ejemplo, tenemos que en I Corintios 6:9-10 y I Timoteo 1:8-10 donde se mencionan a los arsenokoitai en una lista de aquellos que serán excluidos del Reino de Dios. Este término se ha traducido como "homosexuales", pero su significado exacto está en debate. Desde luego no incluye a las mujeres, sino sólo a algún tipo de delincuentes sexuales varones. Lo anterior debe interpretarse a la luz del abuso y libertinaje comúnmente asociados con el género masculino en el imperio romano.
Finalmente, mientras algunos condenarán a los homosexuales activos como pecadores perdidos, los cristianos homosexuales contemporáneos (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgéneros e intersexuales) reconocen su autoaceptación como un momento lleno de gracia y cuentan que, desde que salieron del clóset, están más felices, más sanos y más cercanos a los demás y a Dios.
Lo que la Biblia realmente dice sobre la homosexualidad
Daniel A. Helminiak, PH. D.
Ed. Egales
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