“¿Buenoo?”

Maria Elena Madrigal

 

…No…  no… ‘tá bien, que no te vuelvo a colgar.  Dejame, y ahora te explico.
…Sí… lo de los alcatraces y el chocolate con el portero.
...Pero no llorés; mirá, que es refácil.
...Claro, claro que eres bonita; no digo bonita, ¡linda, realmente linda!
…Por supuesto que desde esa noche no he tenido ojos para ninguna otra.
…Sí, lla te explico.  Mirá, lo de los alcatraces, es por Diego Rivera.
...Noo… qué va… Llo sólo pensé que a todas las mexicanas les gustan.
…Y llo qué iba a saber que eras virgen, si te vi tan decidida, con ese escote, recargada en la columna, insinuándote hasta con el humo del cigarrillo.
…Sí, sí, sé que merezco un altar por ser una crack en la cama. ¿eh?, una chingona para que me entiendas.
…Que no, que no me burlo de tus sentimientos.
…¿Vernos?... No...  no por el momento.
…Permitime, que a eso viene lo de la barra de chocolate: te quita la melancolía en un tris; y volvés a ser la misma mujer feliz de siempre, como si no hubiera pasado nada.
…¿Psicoanalista barata, llo?
... Hola, hola, (¡mierda!) Bueno… ¿buenoo?…

 

 

 

*Escritora, catedrática e investigadora literaria UAM